La función central de un precio de stop: definir el riesgo inicial R
Cuando un operador coloca un precio de stop en el mercado, las notas de estudio describen dos funciones importantes. La primera es fijar la pérdida máxima que el operador está dispuesto a tolerar en esa posición. Esta pérdida planificada se denomina riesgo inicial, o R. R no es una etiqueta abstracta; es el importe que el operador espera perder si debe salir del mercado para proteger el capital. Si no se define un valor de R por adelantado para cada posición, sostienen las notas, el operador está apostando con dinero en lugar de operar con un plan de riesgo definido. R puede expresarse en términos de moneda, en puntos, o por acción o por contrato, siempre que se conozca antes de que comience la operación. El precio de stop es la herramienta que hace concreto a R. Por ejemplo, si se entra en una posición y se coloca un stop en un nivel que produciría una pérdida de 450 dólares por contrato, entonces R es 450 dólares para esa operación. Después de muchas operaciones, la pérdida media realizada puede ser menor que R. Las notas sugieren que podría situarse en torno a la mitad de R, o 0.5R, dependiendo de cómo se ejecute el stop. Sin embargo, los mercados pueden abrir con gap o moverse violentamente, y una pérdida puede alcanzar 2R o incluso 3R. Se espera que esas pérdidas grandes sean raras, pero siguen formando parte de la planificación del peor caso que representa R. La idea clave es que R es el riesgo planificado en el momento de la entrada, no una estimación a posteriori. Proporciona al operador una unidad fija para comparar operaciones entre distintos mercados, tamaños de contrato y niveles de precio. Sin esa unidad, la medición del rendimiento se vuelve inconsistente y emocional.
Cómo R se convierte en la base de los múltiplos de R y la expectativa
Una vez definido R, las ganancias y las pérdidas pueden expresarse como múltiplos de ese riesgo inicial. Una ganancia del doble del riesgo planificado es 2R; una pérdida igual al riesgo planificado es 1R. Este es el marco de los múltiplos de R. Las notas enfatizan que el trabajo principal de un operador puede enmarcarse en diseñar un plan que produzca ganancias de grandes múltiplos de R. Un sistema no necesita 10R o 20R en cada operación para ser eficaz. En el ejemplo del maíz, una ganancia de 2,250 dólares sobre un riesgo de 450 dólares es 5R, y una ganancia de 4,500 dólares es 10R. Unos pocos resultados así pueden crear tolerancia para muchas pérdidas más pequeñas. La expectativa combina la frecuencia de ganancias y pérdidas con sus múltiplos de R. Un sistema con muchas pérdidas pequeñas y unas pocas ganancias grandes puede tener expectativa positiva, mientras que un sistema con ganancias pequeñas frecuentes y pérdidas grandes raras puede tener expectativa negativa. El precio de stop establece el denominador para todos estos cálculos. También afecta la relación recompensa-riesgo considerada antes de la entrada. Si una operación arriesga 150 dólares para ganar 963 dólares, eso es más de 6R antes de costos. Después de comisiones y deslizamiento, las relaciones cambian. Las notas ilustran que los costos pueden reducir una oportunidad de 6R a aproximadamente 5.35R. Esto no hace que la operación sea mala; muestra que los múltiplos de R deben calcularse después de costos realistas. El concepto es importante porque desplaza la atención de tener razón en cada operación a gestionar la relación entre riesgo, recompensa y frecuencia.



